miércoles, 23 de septiembre de 2009
LA IMAGEN DE NUESTRO PADRE JESUS ORANDO EN EL HUERTO SERA RESTAURADA

Así lo acordó el Cabildo de Hermanos en el día de ayer.
Tas el Cabildo General de hermanos del cierre del ejercicio y a las puertas de la convocatoria del de Elecciones a una semana vista, la corporación Dominica aprobó en la tarde-noche de ayer martes 22 de septiembre y en Cabildo Extraordinario convocado al efecto, la restauración de la imagen de Nuestro Pare Jesús Orando en el Huerto por unanimidad de los presentes.
En el desarrollo del Cabildo, el Hermano Mayor expuso el proceso que se ha seguido en este asunto, desgranando el informe que el restaurador jerezano D. Agustín Pina había realizado al efecto. Tras pormenorizar el estado de conservación de la talla y el proceso de restauración, el cabildo acordó su restauración, así como el nombramiento de una comisión que , presidida por el Hermano Mayor, seguiría de cerca los trabajos que se lleven a cabo.
En el mencionado informe se recoge que, aunque la mayor parte de las deficiencias de conservación que la obra presenta pueden ser calificadas como leves, una fractura existente en la pierna izquierda en sentido transversal justo sobre la flexión de lo rodilla exige una intervención ineludible y urgente, así como los causados por los usos devocionales: fuertes desgastes provocados por el constante roce de las manos, y abundantes acumulaciones de suciedad ( grasa ) con la que se cubren las zonas colindantes a las desgastadas.
Ya con una entidad mucho menor, también se pueden apreciar acumulaciones de suciedad en las zonas del rostro y el pelo.
El estado del resto de las zonas de la policromía, normalmente cubiertas por los ropajes, parece ser bastante satisfactorio.
El resto de las deficiencias se localizan en la peña sobre el que cae desplomado el Señor, donde se aprecian diversas grietas, apertura de los diversos ensambles, rastro de intervenciones anteriores y evidencias de la existencia de un antiguo ataque xilófago ya inactivo y perfectamente localizado.
La restauración se llevaría a cabo en el taller del restaurador, por un periodo comprendido de dos a tres meses. A tal efecto, la Junta de gobierno, prepara ya una serie de actos litúrgicos y formativos cara a la salida de su Titular.
Sólo queda entregar toda la documentación ante el Obispado, quien lo elevará a la Comisión de Arte Sacro y Patrimonio Artístico, la cual emitirá el informe previo a la concesión de la licencia por parte del Vicario general.








